Lecciones del Manager al Minuto

12 May

El Manager al Minutobestseller en los Estados Unidos- es un sencillo y práctico manual de liderazgo creado por Kenneth Blanchard y Spencer Johnson quienes, a través de una suerte de narración, describen tres métodos directivos de fácil aplicación, identificados a través del estudio de varios casos de éxito empresarial.

La intención principal es que los managers, al aplicar estos métodos, incrementen sus réditos personales así como los de sus empleados; lo que viene a ser una respuesta a la Teoría Z de la administración japonesa.

Los tres secretos planteados parten de la premisa de que “las personas que se sienten satisfechas de sí mismas logran buenos resultados”. Nada que no se haya dicho antes, claro. No obstante, un Manager al Minuto (MAM) puede seguir esta ruta y conseguir buenos resultados sin necesitar de mucho tiempo. ¿Cómo es eso posible? Revelemos la receta.

  1. Previsión de objetivos de un minuto: Esta es la base de la Dirección al Minuto. A partir de una concreta definición de necesidades, un MAM define con sus subalternos objetivos en menos de doscientas cincuenta palabras (tienen que leerse en un minuto, naturalmente) y ambos se quedan con una copia de la hoja para efectos de control. ¿El resultado será una larga lista? No, como se desprende del  Principio de Pareto “el ochenta por ciento de los resultados provienen del veinte por ciento de los objetivos”.
  1. Elogios de un minuto: Luego de definir los objetivos, un MAM solicita periódicos y detallados informes de la evolución del trabajo con el propósito de… ¡sorprender inmediatamente a las personas mientras hacen algo bien! Es decir, dedicar pequeños elogios (nuevamente, de un minuto) que dejan un buen sabor y un sentimiento de preocupación por la otra persona. Se trata de compartir la satisfacción por el trabajo.
  1. Las reprimendas de un minuto: En relación con el secreto anterior, ante una equivocación un MAM actúa con igual inmediatez: precisa exactamente cuál ha sido el error y comparte los sentimientos que le ha causado la falta, todo esto –como sabemos- en un minuto. Por supuesto, los treinta segundos finales corresponden a una reprimenda halagadora, que reafirme el buen concepto y confianza mutua (que no un elogio).

Por supuesto, la referencia de un minuto -en muchos casos- es solo simbólica, pues más bien la intención es transmitir que ser un gerente no tiene por qué ser tan complicado. Estas tres sencillas técnicas han tenido amplia aceptación, al punto que los managers de organizaciones de la envergadura de Harvard University, Apple Computers y Texaco se están beneficiando de ellas: aumentando su productividad, satisfacción laboral y prosperidad personal. Sin embargo, solo conocer las técnicas no es suficiente, el verdadero aprendizaje es usar el conocimiento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: